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La vivencia de la maternidad en tiempos de reacción patriarcal

El feminismo tiene unos tres siglos y medio de historia. Se asienta en la Ilustración, primera ola feminista, en la que se establece su agenda y sus objetivos básicos. Para el final de la Revolución Francesa, las mujeres ya habrían conseguido irrumpir en el espacio público-político y participar en la vida social y cultural, aunque tímidamente y no sin restricciones. Tan pronto como consolidan unos derechos elementales, surge un periodo de reacción patriarcal caracterizado por discursos políticos, religiosos, morales y pedagógicos que insisten en la importancia de que las mujeres cumplan su papel de esposas y madres y desenvuelvan tales roles en el espacio privado-doméstico.

Después de un periodo en el que el feminismo se adormece, se reactivará a mediados del siglo XIX. En 1848, la declaración de Séneca Falls dará comienzo al feminismo sufragista, que reivindicará el derecho a voto de las mujeres y la consolidación de la igualdad formal entre los sexos. La lucha por el sufragio se extenderá hasta el final de la II Guerra Mundial. Las mujeres, durante el tiempo que los hombres se encontraron movilizados en los frentes, ocuparon el espacio público y laboral, pero, tras la contienda, fueron reconvenidas para ocuparse de nuevo del matrimonio, la maternidad y el hogar, tal y como analizó Betty Friedan en La mística de la feminidad.

La década de los cincuenta y de los sesenta supone otro periodo de reacción patriarcal hasta que muy a finales de los sesenta y plenamente en los 70 se reactiva el feminismo, en esta ocasión denominado radical por teorizar sobre el patriarcado e impugnarlo en tanto que raíz u origen de las opresiones y violencias contra las mujeres, sometidas a análisis y crítica durante estas décadas. Sin embargo, como advirtiera Faludi, pronto un conjunto de gobiernos conservadores y neoliberales supondrán un freno para la consecución de la igualdad. En esta ocasión, a través de la defensa de la maternidad intensiva y la excusa de las crisis económicas, se aconsejará a las mujeres priorizar la crianza alejándose del mundo del trabajo.

Tras la crisis de 2008 y hasta hoy, la ideología de la maternidad intensiva se retomará con un lenguaje transgresor, de apariencia feminista y antineoliberal. Se intentará convencer a las mujeres de que los empleos son precarios y que, por ello, la mejor forma de salirse de la lógica explotadora del sistema es dedicándose a la crianza, disfrutando de la maternidad y desvinculándose de la lógica competitiva y, por tanto, patriarcal y neoliberal del mundo del trabajo.

En esta ponencia se evidenciará que el modo como se concibe y normativiza la maternidad en cada época se corresponde con la situación de avance o retroceso en la igualdad sexual. Actualmente, parece haberse recuperado una suerte de mística de la feminidad mezclada o disimulada con aspectos de apariencia transgresora. Por ello, sostendremos que la corresponsabilidad y la universalización de los cuidados es un reto ético-político indispensable para las sociedades del presente y del futuro.

Palabras clave

FEMINISMO HISTORIA MATERNIDAD REACCIÓN PATRIARCAL

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Hay 10 comentarios en esta ponencia

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      Griselda de Jesus Granados Udave

      Comentó el 05/05/2022 a las 00:25:40

      Ana, aprovecho el espacio para felicitarte y traer a la mesa un tema tan interesante en estos tiempo, hablar de maternidad en estos tiempos de tantos movimiento sociales, políticos, económicos y sobre todo de pandemia, nos lleva a ampliar el panorama sobre lo que aun nos queda por realizar en esta materia, yo iniciaría señalando lo importante que es no romantizar el rol de la maternidad, debido a que romantizarlo nos aleja de la lucha diaria por el reconocimiento de los derechos, de evidenciar aquellos espacios en los que no existe esta compatibilidad de los diferentes roles que ejercemos como mujeres. Creo que tu investigación da para mucho en el sentido de buscar otras líneas de intervención como los factores de riesgo en el rol de ser mamá y trabajar. Enhorabuena Ana!

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        Ana Cuervo Pollán

        Comentó el 06/05/2022 a las 12:17:20

        Muchas gracias por tu comentario, Griselda. Estoy totalmente de acuerdo con que es necesario denunciar la romantización de la maternidad. Sin negar que puede ser una experiencia valiosa y gozosa para muchas mujeres, también es cierto que cuando es no deseada o vivida en condiciones de desigualdad y opresión puede ser de todo menos un proyecto vital enriquecedor. Igualmente, creo que cuando incluso a priori una mujer decide ser madre libremente y por su propia voluntad y después experimenta que resulta una experiencia más dura de lo que había supuesto debe poder expresar con libertad esa sensación sin ser señalada ni juzgada por ello.
        Un saludo muy cordial,
        Ana

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      Pier Paolo Tarsi

      Comentó el 06/04/2022 a las 19:37:06

      Very interesting work. Have you found cultural differences and different contextual reactions in different countries in your investigations with respect to the issues you investigate? Greetings from Italy. Pier Paolo.

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        Ana Cuervo Pollán

        Comentó el 07/04/2022 a las 11:38:14

        Hola, Pier Paolo:
        Disculpe que le conteste en español. Leo bien inglés pero tengo dificultades con su escritura. Cuando hablamos de las olas del feminismo nos solemos referir a Europa y a América de una manera muy general y poco matizada. Como sostiene Amelia Valcárcel, la agenda feminista está abierta por distintas páginas en cada lugar del mundo. Por ejemplo, en los contextos islámicos apenas han consolidado lo más básico de la primera ola. O en España, en los años sesenta y gran parte de los setenta del siglo XX, estábamos en una dictadura, por lo que en absoluto se desarrolló la agenda del feminismo radical.
        Sin embargo, de manera generalizada, sí se puede decir que la Ilustración fue la condición de posibilidad para el inicio del feminismo o que entre mediados del siglo XIX y mediados del XX fue avanzando muy despacio la conquista del sufragio y los derechos civiles.
        En resumen, creo que la agenda feminista está sujeta a las condiciones de cada país y su contexto social, histórico y político, pero es una y la misma para todos ellos, aunque no avance al mismo ritmo. E igualmente, se dan periodos de avance y periodos de reacción aun cuando no coincidan siempre exactamente en el mismo momento en todos los países. Hoy en día, con la globalización, no obstante, creo que hay mayor uniformidad, aun cuando la agenda feminista esté abierta, insisto, por distintas páginas en diferentes lugares, siguiendo la expresión de la maestra Valcárcel.
        Espero haberle sido de ayuda.
        Un saludo muy cordial,
        Ana

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      Maria Dolores Pérez Esteban

      Comentó el 05/04/2022 a las 12:19:42

      Hola Ana,
      Lo primero de todo es felicitarte por tu investigación, me parece un tema muy interesante sobre el que investigar.
      Con respecto a la maternidad en la actualidad, le pregunto ¿Cree que las políticas que se están desarrollando actualmente permiten que las mujeres que sean madres compaginen su carrera profesional con la maternidad o se está influyendo para que elijan entre una cosa u otra?
      Gracias

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        Ana Cuervo Pollán

        Comentó el 05/04/2022 a las 12:35:06

        Gracias por la felicitación, María Dolores.
        Creo que se ha avanzado en esta materia, pero que es necesario políticas de corresponsabilidad y socialización de los cuidados mucho más ambiciosas. Creo que los servicios públicos han de jugar un papel esencial. Creo que la existencia de guarderías, ludotecas, centro de estudio, etc. son fundamentales para socializar los cuidados de las personas menores y que no recaigan en exclusiva en el ámbito doméstico y más particularmente en las mujeres. Igualmente, creo que los hombres deben ser educados en el deber de atender a sus hijos e hijas y personas dependientes de su entorno al mismo nivel que las mujeres. Por otra parte la racionalización y flexibilidad de horarios y la ampliación de permisos laborales deberían permitir a todas las personas compatibilizar su trabajo con las labores de cuidado de sus hijos e hijas. Creo, en efecto, que las políticas actuales siguen siendo parches que orientan a las mujeres a interrumpir su carrera laboral, a menos en los primeros años de la vida de sus criaturas.
        Un saludo muy cordial.

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      Maria Medina-Vicent

      Comentó el 05/04/2022 a las 12:00:16

      Hola Ana,
      Muchas gracias por tu comunicación :)
      Me ha parecido muy interesante esa asociación de las crisis económicas del sistema neoliberal al resurgimiento (o refuerzo) de la retórica sobre la maternidad. ¿Crees que hoy en día esa mística de la feminidad se está haciendo fuerte entre las filas feministas? Parece que están resurgiendo algunos discursos bastante convencionales sobre la maternidad, ¿está ligado esto a la crisis del sistema? ¿Qué opinas? ¡Muchas gracias!
      Un abrazo,
      Maria.

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        Ana Cuervo Pollán

        Comentó el 05/04/2022 a las 12:43:16

        Hola, María. Muchas gracias por tu pregunta.
        Yo suelo ser muy tajante en cuanto a qué es y qué no es feminismo. No porque me crea en la potestad de ofrecer una definición al respecto e imponerla sobre todas las demás sino porque, por pura lógica, no creo que una misma teoría pueda sostener una cosa y la contraria, como tampoco una militancia puede reivindicar un hecho y el contrario. Si el feminismo defiende la emancipación y la autonomía de las mujeres e impugna la división sexual del trabajo no puede mistificar el rol de ama de casa, esposa y madre abnegada. No creo que el feminismo deba ser, tampoco, antimaternalista ni negar la maternidad como una experiencia valiosa para las mujeres que la deseen. Ahora bien, ha de reivindicar una maternidad, para quien la desee, ejercida en libertad, en igualdad y armonía con el resto de proyectos y ocupaciones vitales de las mujeres, y en ese sentido, que deje de ser un impedimento para el desarrollo académico, laboral, social, político, e incluso de mero ocio en la vida de las mujeres.
        Creo que, en efecto, la división sexual del trabajo es funcional al sistema neoliberal y que por eso en este momento, en cada una de sus crisis, resuenan cantos de sirena respecto a lo conveniente que es la vuelta al hogar de las mujeres, con el objetivo de que el trabajo reproductivo y de cuidados le salga gratis, pues cuando no es así el neoliberalismo se desestabiliza, aunque no sea el único factor que lo haga.
        Otro abrazo,
        Ana

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      Noelia Navarro Gómez

      Comentó el 04/04/2022 a las 18:01:50

      Súper interesante, enhorabuena por la ponencia. ¿Me recomienda alguna lectura básica sobre esta temática?

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        Ana Cuervo Pollán

        Comentó el 05/04/2022 a las 10:57:11

        Hola, Noelia:
        Creo que "La mujer y la madre" y "¿Existe el amor maternal?" de Elizabeth Badinter son dos obras fundamentales para ver la maternidad desde una perspectiva histórica. Beatriz Gimeno en su libro "Lactancia materna: política e identidad" hace el mismo recorrido histórico. Si bien es cierto que se centra en expresar cómo se ha ido desarrollando la práctica de la lactancia materna, también analiza la maternidad misma en cada etapa histórica.
        "El Emilio", de Rousseau, es un tratado a caballo entre la filosofía y la pedagogía, pero en él se trasluce muy bien la normativa patriarcal respecto a la maternidad. Se ve su denuncia a las madres que entonces empezaban tímidamente a manifestar otras ocupaciones distintas al matrimonio y la maternidad.
        Además, "La mística de la feminidad" de Betty Friedan es un clásico para entender la contrarreforma patriarcal tras la II Guerra Mundial. Explica cómo en los años 50 se vuelve al ideal de ama de casa, madre y esposa después de las primeras cuatro décadas del siglo XX donde las mujeres adquirieron los derechos civiles fundamentales, especialmente el derecho al sufragio.
        En la actualidad, hay libros que recomiendo, no por su calidad sino porque a través de ellos se puede observar cómo pretenden reinstaurar la división sexual del trabajo y la maternidad intensiva, esta vez disfrazándolo todo de una concepción "transgresora" y "feminista" de la maternidad y la crianza. Son los de autoras como Esther Vivas con "¿Dónde está mi tribu?" o Patricia Merino con "Maternidad, igualdad, fraternidad: las madres como sujeto político de las sociedades poslaborales."
        Espero que mi respuesta le sea de utilidad.
        Un saludo muy cordial.

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